Capitulo 3
Como dicen nadie puede dar una descripción de la muerte, esta
figura como comentan solo la ven las personas que van a morir y tampoco les es
permitido observarla por mucho tiempo, tampoco sé porque yo podía verla,
incluso ¿sería este el día en que moriría?, ojala hubiese sido así y podría
haberme evitado tanto sufrimiento. En este punto nadie pronuncio una palabra
todos en silencio meditando lo que sucedería hasta que aquella figura (La
Muerte) Hablo.
- Deberías saber que eres afortunado a nadie le he permitido observarme tanto tiempo e incluso darle la oportunidad de caminar a mi lado y hacer un último paseo pero estuve meditando viéndote a ti a tu nieto y supe que merecías la oportunidad de cumplir tu último deseo, mientras con un dedo lo señalo primero a él y luego a mi.-Su tono ahora era completamente distinto entre maldad y seriedad con un humor extraño, que imagino cosecho durante millones de años.
-Gracias. Respondió El Abuelo con un tono de alegría por haberle concebido este deseo pero al igual triste por que como él y yo sabíamos era su hora de morir.
- Deberías saber que eres afortunado a nadie le he permitido observarme tanto tiempo e incluso darle la oportunidad de caminar a mi lado y hacer un último paseo pero estuve meditando viéndote a ti a tu nieto y supe que merecías la oportunidad de cumplir tu último deseo, mientras con un dedo lo señalo primero a él y luego a mi.-Su tono ahora era completamente distinto entre maldad y seriedad con un humor extraño, que imagino cosecho durante millones de años.
-Gracias. Respondió El Abuelo con un tono de alegría por haberle concebido este deseo pero al igual triste por que como él y yo sabíamos era su hora de morir.
El trayecto aun más inclinado que al principio dificulto el
ascenso por la montaña ahora la vía era de cemento con unas delgadas líneas
hundidas esta líneas se hacen en los caminos muy inclinados para que los autos
que se desplazan por ella no se resbalen y comiencen a desplomarse; Con muchos
arbustos y árboles a nuestros lados continuamos caminando de distintos colores,
tamaños y formas, con algo de viento y una brisa poco normal, el clima
continuaba bastante frió e incluso mi mano izquierda sin ningún trabajo que
hacer comenzó a congelarse literalmente.Aun sin pronunciar palabra alguna, pero
por fin alguna idea vino a mi mente e imagino que por el instinto
conservacionista que todos los humanos llevamos dentro.
-Disculpe sé quién es usted pero mi pregunta es ¿por quien vino acaso es nuestra hora de morir? ¿La de mi abuelo y la mía?-Dije el tono de intriga fue tan grande que incluso La Muerte se sorprendió.
-Eso lo sabrás mas adelante cuando sea la hora.
Recordé que en este momento no tenía mi reloj así que deje todo en manos de aquella figura infernal.
Continuamos el ascenso a esta altura se respira un aire mucho más limpio y puro debido a los cientos de arboles y ramajes que conformaban parte de esta bella zona, e incluso a esta altura el sonido del rió se hizo muy poco audible aunque aun podía verlo. Más adelante vi un gran y frondoso árbol de mango, mi abuelo me comento que vino a comer algunos hacia ya mucho tiempo con mi tío que estaba mucho más joven para aquel entonces, mas adelante nos saludaron varias personas entre ellas dueños de algunas granjas que aquí llamaban fincas sitios pequeños donde se tenían unos cuantos animales y se sembraban algunas hortalizas, otros simples trabajadores e incluso otras personas que caminaban pero lo más increíble era que no notasen aquella oscura presencia juntos a nosotros a La Muerte.
-Louis ¡espera! Debo descansar a mi edad es bastante difícil este trayecto y como te comente debo detenerme algunas veces, Aquella sombría figura se acerco y puso su mano sobre la espalda de El Abuelo y este rápidamente perdió color como si hubiese succionado su esencia de vida , me acerque y de un golpe aleje esta sucia, blanca y huesuda mano de la espalda de mi Abuelo, lo sostuve porque que casi cae al suelo y le susurre al oído, hagamos tu promesa realidad.- con un tono de esperanza que jamás pensé tener, tanto así que lo anime a continuar; La Muerte me miro con el rostro lleno de ira, pero le dije enseguida.
-¡Dijiste que le permitirías completar su recorrido! Alcé bastante la voz para tratar de usar un tono imponente.
-Tranquilo muchacho lo dejare llegar hasta el final pero esto debo hacerlo, será para no tener que matarlo de manera abrupta cuando completemos el recorrido. Mis ojos se llenaron de lágrimas y esta vez no pude contenerlas, esas lágrimas frías descendieron lentamente por mi mejilla congelándola a su paso.
-Disculpe sé quién es usted pero mi pregunta es ¿por quien vino acaso es nuestra hora de morir? ¿La de mi abuelo y la mía?-Dije el tono de intriga fue tan grande que incluso La Muerte se sorprendió.
-Eso lo sabrás mas adelante cuando sea la hora.
Recordé que en este momento no tenía mi reloj así que deje todo en manos de aquella figura infernal.
Continuamos el ascenso a esta altura se respira un aire mucho más limpio y puro debido a los cientos de arboles y ramajes que conformaban parte de esta bella zona, e incluso a esta altura el sonido del rió se hizo muy poco audible aunque aun podía verlo. Más adelante vi un gran y frondoso árbol de mango, mi abuelo me comento que vino a comer algunos hacia ya mucho tiempo con mi tío que estaba mucho más joven para aquel entonces, mas adelante nos saludaron varias personas entre ellas dueños de algunas granjas que aquí llamaban fincas sitios pequeños donde se tenían unos cuantos animales y se sembraban algunas hortalizas, otros simples trabajadores e incluso otras personas que caminaban pero lo más increíble era que no notasen aquella oscura presencia juntos a nosotros a La Muerte.
-Louis ¡espera! Debo descansar a mi edad es bastante difícil este trayecto y como te comente debo detenerme algunas veces, Aquella sombría figura se acerco y puso su mano sobre la espalda de El Abuelo y este rápidamente perdió color como si hubiese succionado su esencia de vida , me acerque y de un golpe aleje esta sucia, blanca y huesuda mano de la espalda de mi Abuelo, lo sostuve porque que casi cae al suelo y le susurre al oído, hagamos tu promesa realidad.- con un tono de esperanza que jamás pensé tener, tanto así que lo anime a continuar; La Muerte me miro con el rostro lleno de ira, pero le dije enseguida.
-¡Dijiste que le permitirías completar su recorrido! Alcé bastante la voz para tratar de usar un tono imponente.
-Tranquilo muchacho lo dejare llegar hasta el final pero esto debo hacerlo, será para no tener que matarlo de manera abrupta cuando completemos el recorrido. Mis ojos se llenaron de lágrimas y esta vez no pude contenerlas, esas lágrimas frías descendieron lentamente por mi mejilla congelándola a su paso.
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